Este pastel de elote y queso es una de esas recetas que saben a hogar. Tiene una textura suave, un sabor dulce y cremoso, y ese toque casero que conquista desde el primer bocado. Se prepara en la licuadora, lo que lo hace rápido, práctico y perfecto para cualquier ocasión.
Ingredientes
- 4 tazas de elote crudo desgranado
- 1 lata de leche condensada
- ½ lata de leche evaporada
- 100 g de queso crema
- 4 huevos
- 90 g de mantequilla derretida
- 1 cucharadita de polvo para hornear
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Opcional: pizca de canela o ralladura de limón
Tiempo de horneado: 45-55 minutos
Rinde: 8 porciones
Paso a paso: Cómo preparar pastel de elote y queso cremoso
- Licuar base: Coloca en la licuadora el elote, la leche condensada y la leche evaporada. Procesa hasta obtener una mezcla fina.
- Agregar cremosos: Incorpora el queso crema, los huevos, la mantequilla derretida y la vainilla. Licúa de nuevo hasta integrar.
- Finalizar mezcla: Añade el polvo para hornear y el toque opcional de canela o ralladura de limón. Licúa solo unos segundos más.
- Hornear: Vierte la mezcla en un molde previamente engrasado.
- Cocinar: Hornea a 180 °C por 45 a 55 minutos, hasta que el pastel esté firme y ligeramente dorado.
- Reposar y servir: Deja enfriar entre 10 y 15 minutos antes de desmoldar. Sirve tibio o frío, según tu gusto.
Por qué me encanta esta receta
Este pastel combina la dulzura natural del elote con la cremosidad del queso y la leche, creando un postre suave, reconfortante y lleno de sabor. Es de esas recetas que puedes servir tanto en reuniones familiares como en un antojo de media tarde. Además, su preparación en licuadora lo hace muy práctico y sin complicaciones.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar elote de lata o congelado?
Sí, solo asegúrate de escurrir bien el elote de lata o descongelar el congelado antes de usar.
¿Se puede hacer sin queso crema?
Puedes omitirlo o sustituirlo por requesón o un poco de crema espesa, aunque el resultado cambiará ligeramente.
¿Cuál es la mejor forma de servirlo?
Tibio con un poco de crema o frío con un chorrito de leche condensada. También puedes acompañarlo con queso fresco.
Conclusión
El pastel de elote y queso es un clásico que nunca falla: dulce, húmedo y con esa textura cremosa que lo hace único. Una receta casera para disfrutar en cualquier momento y compartir con quienes más quieres.
Con dulzura y sabor,
Chef Yolanda