Estas galletas crujientes, ligeras y llenas de fibra son el snack ideal para disfrutar sin culpa. Fáciles de preparar, acompañan perfecto tus sopas, ensaladas o un cafecito a media tarde. Su textura y sabor suave las hacen irresistibles.
Ingredientes
- 1 taza (125 g) de harina de avena
- 3 cucharadas de semillas de chía
- ½ taza de agua (para hidratar la chía)
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- ½ cucharadita de sal
- ½ cucharadita de orégano seco (opcional)
- 1–2 cucharadas de agua extra (si hace falta)
Preparación paso a paso
- Hidrata las semillas de chía en ½ taza de agua durante 10–15 minutos hasta que formen un gel.
- Mezcla la harina de avena con la sal y el orégano en un bowl.
- Agrega la chía hidratada y el aceite de oliva.
- Forma una masa mezclando bien. Si está muy seca, añadí 1–2 cucharadas de agua extra.
- Estira la masa delgada entre dos papeles para hornear.
- Corta en cuadrados o rectángulos con cuchillo o cortapastas.
- Coloca en una bandeja y hornea a 180 °C por 15–20 minutos, hasta doradas y crujientes.
- Deja enfriar completamente para que queden bien firmes.
Por qué me encanta esta receta
Porque es simple, saludable y versátil. Las semillas de chía aportan fibra y omega-3, mientras que la avena las hace saciantes y suaves. Podés jugar con especias o dejarlas neutras para acompañar dips, hummus o quesos.
Preguntas frecuentes (FAQs)
¿Puedo usar otra harina?
Sí, la de almendra o trigo integral también funciona.
¿Se pueden hacer dulces?
Claro, omitiendo la sal y orégano, y usando canela y endulzante.
¿Cuánto duran?
Hasta 1 semana en frasco hermético.
¿Son aptas para celíacos?
Sí, si usás avena certificada sin gluten.
Conclusión
Estas galletas de chía son una opción deliciosa y nutritiva para tener siempre a mano. Perfectas para picar, acompañar comidas o regalar. ¡Contame si las preparaste saladas o dulces!
Con cariño,
Chef Yolanda