Gelatina de Durazno con Queso Crema

Gelatina de Durazno con Queso Crema
Gelatina de Durazno con Queso Crema 2

Refrescante, cremosa y elegante, sin complicarte la vida

En el mundo de los postres, hay creaciones que logran ser sencillas y espectaculares al mismo tiempo. La gelatina de durazno con queso crema es una de esas recetas que triunfa sin mucho esfuerzo: combina el frescor de una fruta clásica con la suavidad del queso crema, y presenta un acabado visual digno de vitrina. Ideal para celebraciones, días calurosos o cuando simplemente queremos un dulce que se sienta como un mimo.

En este artículo, te contamos todo: historia, ingredientes, paso a paso, tips para que salga perfecta y cómo decorarla para lucirte.

🍑 El encanto de lo clásico

Duraznos en almíbar y queso crema: una pareja ganadora.
La fruta en almíbar ha sido protagonista en la repostería familiar desde hace décadas, sobre todo por su practicidad, dulzor natural y versatilidad. Por su parte, el queso crema se ha ganado su lugar en miles de recetas por su textura cremosa, su sabor neutro y su capacidad de combinar con ingredientes dulces o salados.

Cuando los unís en una gelatina en capas, no solo conseguís un contraste de colores hermoso, sino también una experiencia de texturas y sabores equilibrada: lo dulce, lo fresco, lo suave y lo firme en cada cucharada.

📝 Ingredientes necesarios

Para 10–12 porciones (molde de 1.5 a 2 litros):

Capa frutal

  • 2 sobres de gelatina sabor durazno (≈120 g c/u)
  • 4 tazas de agua (3 calientes + 1 fría)
  • 1 lata de duraznos en almíbar (escurridos y picados)
  • Aceite vegetal (para engrasar el molde)

Capa cremosa

  • 1 sobre de gelatina (sabor durazno o neutra, 120 g)
  • 1 taza de agua caliente
  • 1 taza de agua fría
  • 1 paquete de queso crema (226 g), a temperatura ambiente
  • 2 cucharadas del almíbar (opcional, pero potencia el sabor)

👩‍🍳 Paso a paso con todos los detalles

1️⃣ Base de gelatina de durazno

Disolvé un sobre de gelatina en 3 tazas de agua caliente. Revolvé bien hasta que no queden grumos. Dejála entibiar a temperatura ambiente.

⚠️ No viertas la gelatina caliente en el molde directamente, ya que derretiría las otras capas.

2️⃣ Engrasar el molde

Usá una servilleta con un poco de aceite vegetal para cubrir bien todo el interior del molde. Esto facilitará el desmolde. Ideal si usás molde de silicona.

3️⃣ Capa de fruta

Verté una pequeña cantidad de la gelatina ya tibia en el fondo del molde. Agregá algunos pedacitos de durazno picado. Refrigerá por 10–15 minutos hasta que esté medio cuajada (no firme del todo).

💡Tip: Así evitás que la fruta flote o se hunda por completo.

4️⃣ Completar capa frutal

Agregá el resto de la gelatina de durazno ya tibia y la fruta restante. Llevá al refrigerador por 30 minutos o hasta que esté completamente firme al tacto.

5️⃣ Preparar la capa cremosa

Disolvé el segundo sobre de gelatina en 1 taza de agua caliente. Agregá 1 taza de agua fría y mezclá.

En la licuadora, colocá el queso crema, 2 cucharadas del almíbar de duraznos y la gelatina disuelta. Procesá hasta que la mezcla quede cremosa, sin grumos.

⚠️ Dejá entibiar antes de usar para no derretir la capa inferior.

6️⃣ Capa final

Una vez que la primera capa está firme, verté la mezcla de queso con mucho cuidado sobre el reverso de una cuchara para no dañar la gelatina ya cuajada.

Refrigerá por al menos 3 horas, aunque lo ideal es dejarla toda la noche.

7️⃣ Desmoldar y servir

Pasá el molde por agua tibia durante 5 segundos (no más) y volcalo sobre el plato de presentación. Decorá con rodajas de durazno, un poco de crema batida o nuez picada.

✨ Variaciones y personalizaciones

  • Con leche condensada: podés reemplazar parte del agua en la mezcla de queso por ½ taza de leche condensada.
  • Versión light: usá gelatina sin azúcar y queso crema bajo en grasa.
  • Más frutal: agregá fresas frescas o mango en cubos.
  • Textura más firme: sumá ½ sobre más de gelatina a la capa cremosa.

💡 Tips PRO para que quede perfecta

  • Siempre esperá que las mezclas estén tibias antes de unirlas.
  • Usá queso crema a temperatura ambiente, así se licúa sin grumos.
  • Refrigerá bien entre capas para lograr un corte limpio y definido.
  • Decorá al servir, no antes, para que la humedad no afecte la textura de frutas o crema.

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