Este pastel de naranja es como un abrazo en forma de postre. No tiene trucos ni adornos, solo ingredientes sencillos y el toque infalible de la cocina de la abuela. Con su textura esponjosa, su aroma fresco y su sabor dulce y natural, es el pastel que nunca falla. Perfecto para cualquier momento del día.
Ingredientes
- 5 huevos
- 400 g de azúcar
- 375 ml de aceite
- 400 ml de jugo de naranja natural
- Ralladura de 1 naranja
- 580 g de harina de trigo
- 25 g de polvo para hornear
- 1 cucharadita de sal
Tiempo de horneado: 40 minutos
Rinde: 12 porciones
Paso a paso: Cómo preparar el pastel de naranja tradicional
- Batir: En un tazón grande, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté espumosa y clara.
- Agregar líquidos: Incorpora el aceite y sigue batiendo. Luego añade el jugo y la ralladura de naranja.
- Secos: Tamiza la harina con el polvo para hornear y la sal. Agrega poco a poco a la mezcla, integrando con movimientos suaves.
- Hornear: Vierte la mezcla en un molde engrasado.
- Cocinar: Hornea en horno precalentado a 180 °C por aproximadamente 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo éste salga limpio.
- Reposar: Deja enfriar 10 minutos antes de desmoldar.
Por qué me encanta esta receta
Porque sabe a casa, a meriendas de infancia y a domingos tranquilos. Es un pastel que siempre sale bien, sin complicaciones y con mucho sabor. La combinación del jugo y la ralladura de naranja le da una frescura deliciosa y una textura jugosa que mejora incluso al día siguiente. Es el tipo de receta que se hereda y se guarda con cariño.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar jugo de naranja embotellado?
Mejor si es natural, pero en caso de apuro puedes usar uno 100% jugo sin azúcares añadidos.
¿Se puede hacer con harina integral?
Sí, pero tendrá una textura más densa. Puedes usar mitad integral y mitad blanca para equilibrar.
¿Qué tal queda con glaseado?
Delicioso. Un glaseado ligero de naranja realza el sabor y le da un toque elegante.
Conclusión
El pastel de naranja de abuela es un clásico que no necesita presentación. Con pocos ingredientes y mucho corazón, se convierte en un favorito de todos. Ya sea solo o con glaseado, acompañado de café o leche, siempre es un acierto.
Con sabor de antaño,
Chef Yolanda