El pay de elote es uno de esos postres que evocan cocina de hogar, sobremesas largas y el cariño servido en forma de comida. En esta versión con queso Philadelphia, se logra una textura aún más cremosa, con un balance perfecto entre dulzor, suavidad y el sabor natural del elote. Es una receta sencilla, sin harina, apta para quienes buscan opciones sin gluten, pero no por ello menos deliciosa.
En este artículo, te contaremos el origen de este postre, sus beneficios, cómo prepararlo paso a paso y varias ideas para personalizarlo.
🌽 Un poco de historia: el elote en la cocina mexicana
El elote es el alma del campo mexicano. Su uso se remonta a épocas prehispánicas, donde era base de la alimentación en forma de tortillas, tamales, atoles y más. Con el tiempo, este ingrediente se ha convertido también en protagonista de la repostería casera: pan de elote, flan de elote y, por supuesto, el pay de elote.
Este postre es una deliciosa fusión entre lo tradicional y lo moderno. Se inspira en la textura del flan, pero con la rusticidad de los granos de maíz, y adquiere una cremosidad única al incorporar queso crema tipo Philadelphia.
📝 Ingredientes y su función
Aquí desglosamos cada ingrediente y por qué es esencial:
- Elote: Puede ser fresco o congelado (descongelado). Aporta el sabor principal y una textura que al licuarse queda ligeramente granulada, característica del postre.
- Queso crema: Es opcional, pero altamente recomendable. Aporta cuerpo y una suavidad sedosa que eleva la receta.
- Leche condensada: Endulza naturalmente, además de aportar densidad.
- Leche evaporada: Da ligereza y equilibra la dulzura.
- Huevos: Son el aglutinante principal. Aportan estructura, especialmente si no se usa harina.
- Azúcar (opcional): Si te gustan los postres bien dulces, podés añadir media taza. Con la leche condensada, ya queda bastante dulce para la mayoría.
- Sal: Una pizca realza todos los sabores.
👨🍳 Preparación paso a paso
1. Precalentar el horno
Precalentá a 180 °C (350 °F) y engrasá bien tu molde con mantequilla. Podés usar molde redondo, cuadrado o para tarta.
2. Licuar
Colocá en la licuadora los granos de elote, la leche condensada, leche evaporada, huevos, queso crema, sal y azúcar (si usás). Procesá hasta obtener una mezcla lisa y cremosa.
3. Hornear
Verté la mezcla en el molde. Horneá entre 45 y 60 minutos, o hasta que al insertar un palillo, éste salga limpio o con migas húmedas (no líquido).
4. Reposar y enfriar
Dejá enfriar al menos 30 minutos antes de desmoldar. Podés servirlo tibio, pero frío gana firmeza y es más fácil de porcionar.
5. Opcional: Decoración
Espolvoreá con canela, azúcar glass o servilo con una cucharada de crema batida.
🍽️ Tips clave para que salga perfecto
- Textura extra cremosa: Si querés que se acerque más a un flan, hornealo a baño María.
- Más firmeza: Usá 1 cucharada de maicena si querés una textura más compacta (no es obligatorio).
- Dulzura ajustable: Probalo antes de hornear. Si usás elote muy dulce, quizás no necesites azúcar adicional.
- Conservación: Guardalo en la heladera hasta por 4 días. Sabe mejor el segundo día, cuando los sabores se asientan.
🧁 Variantes deliciosas
- Estilo pastel: Añadí ½ taza de harina de trigo o harina de avena si querés un resultado más parecido a pastel firme.
- Con coco: Incorporá ½ taza de coco rallado a la mezcla antes de hornear.
- Con especias: Canela, nuez moscada o vainilla le dan un toque cálido y aromático.
- Sin queso crema: Si no tenés queso crema, podés usar ½ taza de yogur natural o crema espesa.
- Sin azúcar añadido: Omití el azúcar extra si preferís un postre más ligero. La leche condensada suele ser suficiente.
🌾 ¿Es este pay apto para celíacos?
¡Sí! Esta receta no contiene harina de trigo, por lo tanto es naturalmente gluten-free, siempre que verifiques que el queso crema y la leche condensada no tengan trazas de gluten. Es ideal para personas que evitan el gluten pero no quieren renunciar a un buen postre casero.
💬 ¿Cuándo servirlo?
Este pay de elote con queso crema es versátil:
- Para una reunión familiar: cortado en cuadrados, espolvoreado con canela.
- Como postre en una comida mexicana: tras enchiladas, mole o pipián.
- En versión individual: cocido en moldes pequeños o ramequines, ideal para eventos.
🎯 ¿Por qué deberías probar esta receta?
- Es fácil, sin pasos complicados ni ingredientes raros.
- No lleva harina: ideal para celíacos o quienes buscan recetas más ligeras.
- Su sabor es el equilibrio perfecto entre postre y tradición.
- Queda bien frío o tibio, y aguanta bien varios días en el refri.