Suave, cremosa y con el frescor irresistible de la fruta fresca
Hay postres que no necesitan presentación.
Solo verlos ya despierta recuerdos, antojos y sonrisas.
La tarta de frutillas casera es uno de ellos:
un clásico eterno que combina masa crocante, crema pastelera sedosa y frutillas frescas, dulces y ligeramente ácidas, en perfecto equilibrio.
Es el tipo de postre que aparece en cumpleaños, reuniones familiares, domingos tranquilos o celebraciones simples… y siempre conquista. No importa la edad ni la ocasión: nadie se resiste.
✨ ¿Por qué esta tarta es un clásico infalible?
Porque lo tiene todo:
✔️ Textura: base crujiente + relleno cremoso
✔️ Sabor: dulce, fresco y delicado
✔️ Aroma: vainilla, mantequilla y fruta natural
✔️ Presentación: elegante sin esfuerzo
✔️ Versatilidad: perfecta para cualquier ocasión
Es una tarta que no cansa, que se disfruta fría y que siempre deja ganas de una porción más.
🍓 La magia está en la combinación
Cada parte cumple su función:
- La masa: firme, dorada y apenas dulce
- La crema pastelera: suave, aromática y sedosa
- Las frutillas: frescas, jugosas y protagonistas
Nada sobra. Nada compite. Todo se complementa.
🧾 Ingredientes
Para la masa
- 200 g de harina de trigo
- 100 g de mantequilla fría
- 50 g de azúcar
- 1 huevo
- 1 pizca de sal
Para el relleno
- 500 g de frutillas frescas
- 300 ml de crema pastelera
- 50 g de azúcar
- Jugo de medio limón
- Mermelada de frutillas (opcional, para brillo)
Para la crema pastelera
- 500 ml de leche
- 4 yemas de huevo
- 100 g de azúcar
- 40 g de maicena
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
👩🍳 Preparación paso a paso
🥧 1️⃣ Preparar la masa
Precalienta el horno a 180 °C.
En un bol, mezcla la harina, el azúcar y la sal.
Agrega la mantequilla fría en cubos y trabaja con las manos o un cortapastas hasta lograr una textura arenosa, tipo migas.
Incorpora el huevo y mezcla hasta formar una masa homogénea.
Si está muy seca, añade apenas un chorrito de agua fría.
Forma una bola, envuélvela en film y refrigera 30 minutos.
🔥 2️⃣ Hornear la base
Estira la masa con rodillo y colócala en un molde enmantecado.
Pincha la base con un tenedor para evitar que se infle.
Hornea 15–20 minutos, hasta que esté ligeramente dorada.
Retira y deja enfriar completamente antes de rellenar.
💡 Una base fría asegura una tarta perfecta.
🍮 3️⃣ Crema pastelera suave y sedosa
En un bol, bate las yemas con el azúcar hasta que la mezcla aclare.
Añade la maicena y mezcla bien.
Calienta la leche con la vainilla hasta que esté a punto de hervir.
Vierte un poco de leche caliente sobre las yemas (para temperar), mezcla y luego lleva todo nuevamente a la olla.
Cocina a fuego medio, removiendo sin parar, hasta que espese.
Retira del fuego, cubre con film tocando la superficie y deja enfriar.
✨ La clave está en la paciencia y el movimiento constante.
🍓 4️⃣ Preparar las frutillas
Lava bien las frutillas y sécalas con cuidado.
Córtalas en mitades, láminas o mezcla de ambas.
Mézclalas con el azúcar y el jugo de limón y deja reposar unos minutos para que liberen su jugo.
Este paso realza su sabor natural.
🎂 5️⃣ Montaje final
Rellena la base fría con la crema pastelera y alisa la superficie.
Coloca las frutillas por encima, de forma decorativa, dejando que sean las protagonistas.
Opcional: calienta un poco de mermelada de frutillas y pincela suavemente para dar brillo profesional.
Refrigera al menos 1 hora antes de servir.
⏱️ Datos útiles
- Preparación total: 1 h 30 min
- Reposo en frío: mínimo 1 hora
- Porciones: 8
💡 Consejos que marcan la diferencia
✔️ Usa frutillas bien maduras pero firmes
✔️ No montes la tarta caliente
✔️ Si hace calor, mantenla siempre refrigerada
✔️ La mermelada da brillo y protege la fruta
✔️ Sírvela bien fría para una textura perfecta
🔄 Variaciones deliciosas
¿Quieres cambiar un poco?
🍓 Con frutillas y arándanos
🍓 Con duraznos o kiwi
🍓 Con base de galletas
🍓 Con crema chantilly mezclada con la pastelera
🍓 En versión mini individual
La base es tan noble que admite todo.
❤️ Un clásico que nunca falla
La tarta de frutillas casera no busca sorprender con rarezas.
Busca emocionar con lo simple, con sabores reales y texturas que reconfortan.
Es fresca, delicada y perfecta para compartir.
Una de esas recetas que siempre conviene tener guardada.
💬 Y ahora dime…
¿Prefieres las frutillas enteras, en láminas o una mezcla de ambas para decorar tu tarta? 😋🍓
Guárdala, prepárala y compártela…
porque los clásicos nunca pasan de moda 💛