Ligera, cremosa y sorprendentemente esponjosa (sin harina)
Hay recetas que parecen magia. Esta tarta de queso con solo 3 ingredientes es una de ellas: sencilla, elegante y con una textura tan suave que literalmente se derrite en la boca. No lleva harina, no necesita base y se prepara en pocos minutos, pero el resultado parece de pastelería fina.
Es perfecta cuando:
- Quieres un postre rápido pero especial
- No tienes muchos ingredientes en casa
- Buscas algo ligero y cremoso
- Necesitas una receta que siempre salga bien
Y lo mejor: no necesitas batidora eléctrica, solo cuidado al integrar y amor en cada paso.
✨ ¿Por qué esta tarta funciona tan bien?
El secreto está en el equilibrio:
- Las yemas aportan cremosidad
- El queso crema da cuerpo y sabor
- La leche condensada endulza y suaviza
- Las claras montadas le dan ligereza y aire
El resultado es una tarta tipo soufflé cheesecake:
esponjosa al salir del horno, cremosa al enfriar y delicada en cada bocado.
🧾 Ingredientes
- 3 yemas de huevo
- 230 g de leche condensada
- 250 g de queso crema (a temperatura ambiente)
- 3 claras de huevo bien frías
- Unas gotas de jugo de limón
- 1 pizca de sal
👉 Eso es todo. Nada más.
👩🍳 Preparación paso a paso (sin fallos)
1️⃣ Preparar el merengue
Separa cuidadosamente las claras de las yemas.
En un bol limpio y seco:
- Bate las claras con la pizca de sal
- Añade unas gotas de limón
- Bate hasta lograr un merengue firme, brillante y estable
💡 Tip clave: si puedes poner el bol y las varillas unos minutos en el refrigerador, mejor aún.
2️⃣ Mezcla base cremosa
En otro bol:
- Mezcla las yemas
- Añade la leche condensada
- Incorpora el queso crema
Bate o mezcla hasta obtener una crema lisa, sin grumos.
👉 Asegúrate de que el queso esté a temperatura ambiente para que se integre fácilmente.
3️⃣ Integrar el merengue (el paso más importante)
- Añade 2 cucharadas de merengue a la mezcla de yemas
- Mezcla suavemente para “aligerar” la crema
- Incorpora el resto del merengue en 2 o 3 tandas, con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba
⚠️ No batas, no apresures este paso. Aquí nace la textura aireada.
4️⃣ Hornear
- Forra un molde (18–20 cm) con papel de horno
- Vierte la mezcla con cuidado
- Alisa suavemente la superficie
Hornea a 180 °C durante 25–30 minutos, hasta que:
- Esté dorada por arriba
- Firme en los bordes
- Ligeramente temblorosa en el centro
🕒 Después del horno
- Apaga el horno
- Deja la puerta entreabierta 5–10 minutos
- Retira y deja enfriar a temperatura ambiente
Al enfriarse:
- Baja un poco (es normal)
- Se vuelve más cremosa
- El sabor se intensifica
Puedes servirla:
- Tibia
- A temperatura ambiente
- Bien fría del refrigerador (¡deliciosa!)
🍰 Textura y sabor
✨ Textura:
- Muy suave
- Aireada
- Cremosa
- Nada pesada
✨ Sabor:
- Equilibrado
- No empalagoso
- Delicado a queso
- Perfecto para acompañar con frutas
Es una tarta que no cansa, incluso después de una comida abundante.
🍓 Ideas para servir (opcionales)
Aunque sola es perfecta, también puedes acompañarla con:
- Frutas frescas (fresas, frambuesas, mango)
- Mermelada casera
- Coulis de frutos rojos
- Un toque de ralladura de limón
- Azúcar glass espolvoreada
💡 Si la sirves con fruta, se convierte en un postre elegante y fresco.
💛 Consejos finales
✔️ Usa huevos frescos
✔️ No sobrebatas el merengue
✔️ Integra con paciencia
✔️ No la sobrehornees
✔️ Déjala reposar antes de cortarla
🧀 Una receta para guardar siempre
Esta tarta de queso de 3 ingredientes es de esas joyas que se quedan contigo.
Es simple, confiable y tan rica que siempre te preguntan la receta.
Perfecta para visitas, celebraciones improvisadas o cuando simplemente necesitas algo dulce, suave y reconfortante ❤️
👉 Y ahora dime:
¿La disfrutarías solita y cremosa o con un topping de frutas o mermelada casera? 🍓✨