Si estás buscando un pan saludable, sin harina y lleno de energía, este pan de avena y chía es tu mejor opción. Ideal para desayunos, meriendas o acompañar cualquier comida, es una receta fácil, rápida y deliciosa. Su textura es esponjosa, ligeramente húmeda y con un toque crujiente gracias a las semillas. Además, es perfecta para quienes buscan opciones sin gluten o bajas en carbohidratos, manteniendo el sabor y la sensación de un pan casero tradicional.
Este pan no solo es nutritivo, sino que también llena tu cocina de aromas reconfortantes, y puedes personalizarlo agregando nueces, semillas o incluso frutos secos. Cada rebanada es un bocado de energía, perfecto para iniciar el día con fuerza o disfrutar de una merienda saludable.
Ingredientes (1 pan mediano)
- 2 tazas de avena en hojuelas (puede ser sin gluten)
- 3 cucharadas de semillas de chía
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- ½ cucharadita de sal
- 2 huevos grandes
- 1 taza de agua o leche vegetal (almendra, avena, coco, etc.)
- 2 cucharadas de aceite de oliva o aceite de coco
- Opcional: semillas de girasol, calabaza o nueces para decorar
Preparación paso a paso
1️⃣ Prepara los ingredientes secos
En un bol grande, mezcla la avena, la chía, el polvo de hornear y la sal. Este paso es clave para que el pan tenga una textura uniforme y esponjosa. La chía, además de aportar fibra, ayudará a darle estructura al pan, funcionando como un ligante natural.
2️⃣ Mezcla los ingredientes líquidos
En otro recipiente, bate los huevos junto con el agua o leche vegetal y el aceite. Mezcla hasta que los líquidos estén completamente integrados y ligeramente espumosos. Esto permitirá que tu pan tenga más aire y quede esponjoso, sin necesidad de harina refinada.
3️⃣ Combina secos y líquidos
Vierte los ingredientes líquidos sobre los secos y mezcla suavemente con una espátula de silicona o cuchara grande. La clave es integrar sin sobrebatir para que el pan conserve su textura ligera y no se vuelva compacto. Si deseas, este es el momento de agregar semillas extra, nueces picadas o frutos secos, que le darán un toque crujiente y nutritivo.
4️⃣ Prepara el molde
Engrasa ligeramente un molde para pan con aceite o mantequilla y, si deseas, cubre con papel pergamino para facilitar el desmoldado. Esto es especialmente útil si tu pan es húmedo, ya que evitará que se pegue y se rompa al sacar del molde.
5️⃣ Vierte la mezcla
Coloca la masa en el molde preparado y alísala con una espátula para que quede uniforme. Puedes espolvorear la superficie con semillas de girasol, calabaza o avena extra para decorar y darle un acabado más apetitoso.
6️⃣ Horneado
Precalienta el horno a 180°C (350°F) y hornea el pan durante 35–40 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio. Durante el horneado, la chía ayudará a mantener la humedad del pan, haciendo que quede jugoso por dentro y ligeramente dorado por fuera.
7️⃣ Enfriado
Deja enfriar el pan unos minutos en el molde antes de desmoldar. Luego, colócalo sobre una rejilla para que se enfríe completamente. Este paso es importante para que al cortar las rebanadas no se desmoronen y conserven su forma.
8️⃣ Servir
Tu pan de avena y chía está listo para disfrutar solo, con un poco de mantequilla o crema de frutos secos, acompañado de aguacate o incluso como base para sándwiches saludables. Cada bocado combina la suavidad de la avena con la textura crujiente de las semillas, haciendo de este pan una opción ideal para cualquier momento del día.
Beneficios y consejos
- Rico en fibra y proteína gracias a la avena, chía y semillas.
- Sin harina refinada, ideal para dietas sin gluten o bajas en carbohidratos.
- Puedes personalizarlo agregando frutos secos, pasas, trozos de chocolate negro o especias como canela.
- Conserva bien 3–4 días a temperatura ambiente o en el refrigerador hasta 1 semana.
- Si deseas, corta rebanadas y congélalas para tener pan fresco siempre que lo necesites.
Ideas para disfrutarlo
- Desayuno saludable: acompañado de mantequilla de almendra y rodajas de plátano.
- Snack de media tarde: con queso fresco y un poco de miel.
- Base para sándwiches: con huevo, aguacate y vegetales para un almuerzo ligero.