Pastel Imposible de Elote y Queso

Pastel Imposible de Elote y Queso
Pastel Imposible de Elote y Queso 2

Mitad flan, mitad pastel… todo placer.

Hay postres que sorprenden a primera vista y aún más al primer bocado. El Pastel Imposible de Elote y Queso es uno de ellos: con su mezcla suave entre flan y pastel, su textura cremosa y su sabor profundo, dulce y reconfortante, se ha ganado el título de “el que siempre desaparece primero en la mesa”.

Y lo mejor: es sencillo de preparar, con ingredientes accesibles y un proceso casi mágico. No necesitas separar claras ni dominar técnicas de repostería avanzada para lograr un resultado que parece de pastelería profesional.

🧾 Ingredientes (molde 22–24 cm)

  • 3 elotes frescos (solo los granos) o 2 tazas de granos de elote cocido
  • 4 huevos grandes 🥚
  • ½ bloque de queso crema (90–100 g) 🧀
  • 1 lata de leche condensada (aprox. 395 g) 🥛
  • ¼ de barra de mantequilla derretida (≈ 25–30 g) 🧈
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla 🍦

Para el caramelo (opcional, pero recomendado):

  • ¾ de taza de azúcar

👩‍🍳 Preparación paso a paso

1️⃣ Licuar

Colocá en la licuadora los granos de elote, los huevos, la leche condensada, la mantequilla derretida y la vainilla.
Licuá todo hasta que quede una mezcla fina y cremosa. Si querés que el resultado sea más sedoso, licuá por unos minutos extra.

Tip: No agregues el queso crema todavía. Este lo sumamos después para lograr ese efecto “imposible”.

2️⃣ Preparar el caramelo

En una olla pequeña o sartén, derretí la ¾ taza de azúcar a fuego medio, sin mover demasiado, hasta que tome un tono dorado ámbar.
Verté con cuidado en el fondo de tu molde, cubriendo bien. Dejá que enfríe mientras seguís con la mezcla.

¿Por qué hacerlo? El caramelo aporta no solo sabor, sino también una textura brillante y un contraste perfecto con el flan.

3️⃣ Armar el pastel

Una vez que el caramelo esté firme, volcá la mezcla licuada dentro del molde.
Luego, con una cuchara, colocá montoncitos del queso crema directamente sobre la superficie. No hace falta hundirlos: el queso se va al fondo solo durante el horneado, y ahí es donde ocurre la magia.

4️⃣ Hornear al baño María

Precalentá el horno a 180 °C.
Colocá tu molde dentro de una bandeja más grande con agua caliente hasta la mitad (baño María).
Horneá por 50–60 minutos, o hasta que al mover suavemente el centro, este apenas se tambalee.

Importante: No dejes que el agua hierva en exceso. Si podés, cubrí el pastel con papel aluminio a la mitad de la cocción para evitar que se dore de más.

5️⃣ Reposar, enfriar y voltear

Cuando termine el tiempo, sacá del horno y dejá enfriar completamente dentro del molde.
Luego, llevá al refrigerador por al menos 2 horas (ideal: toda la noche).
Pasado ese tiempo, desmoldá con cuidado y serví frío. El queso, el flan y el pastel se habrán organizado por sí solos en capas distintas.

✨ ¿Qué tiene de “imposible”?

El nombre viene de la forma en que los ingredientes cambian de lugar durante la cocción: el queso crema, que estaba arriba, baja al fondo y forma una base suave y cremosa.
Mientras tanto, el pastel de elote sube por encima y se asienta, creando un efecto de doble textura que parece hecho con magia. Todo esto sin separar, sin dividir ni hornear por partes.

🍽️ Sugerencias para acompañar

  • Una taza de café de olla o expreso ☕
  • Un vaso de leche tibia (infaltable para muchos) 🥛
  • Unas fresas o frutos rojos para decorar
  • Canela espolvoreada o una cucharadita de cajeta si querés llevarlo al siguiente nivel

💡 Tips y variaciones

  • Elote fresco vs enlatado: Siempre que puedas, usá elote natural. Pero si tenés solo elote en lata o congelado, también sirve.
  • Más queso, más cremoso: Si sos fan del queso crema, podés mezclarlo desde el inicio con la masa o incluso usar un poco más para obtener más “flan”.
  • Sin caramelo: Podés omitirlo si preferís un sabor más suave, aunque el contraste que aporta es difícil de superar.
  • Gluten-free: Esta receta no lleva harina ni pan, por lo que es apta para quienes evitan el gluten.
  • Dulzor personalizado: La leche condensada es suficiente para muchos, pero podés ajustar con una cucharadita de azúcar extra o usar leche evaporada + azúcar si querés menos dulzor.

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