Aprovechada, natural y llena de color, esta mermelada es perfecta para quienes buscan opciones dulces más saludables. Rica en antioxidantes y con la textura justa gracias a la chía. Ideal para untar en tostadas, acompañar yogures, hotcakes o dar un toque especial a tus postres.
Ingredientes
- 2 tazas de flores de jamaica ya usadas
- 1½ tazas de agua
- 1½ tazas de azúcar (ajusta al gusto)
- 1 ramita de canela
- 3 cucharadas de semillas de chía
Preparación paso a paso
- Hervir la jamaica: coloca las flores de jamaica, el agua y la canela en una olla. Cocina a fuego medio durante 10–12 minutos, hasta que las flores estén muy suaves.
- Licuar: retira la canela y licúa la mezcla hasta obtener una textura homogénea.
- Espesar: vuelve la mezcla a la olla, agrega el azúcar y cocina a fuego bajo durante 15 minutos, revolviendo constantemente, hasta que tome consistencia de mermelada.
- Agregar la chía: retira del fuego, incorpora las semillas de chía y mezcla bien. Deja reposar para que la chía absorba el líquido y espese más.
- Envasar: coloca en frascos de vidrio previamente esterilizados. Deja enfriar, tapa y conserva en refrigeración.
Conservación
- Dura 2–3 semanas en refrigeración.
- Usá siempre una cuchara limpia para evitar contaminación.
Por qué me encanta esta receta
Porque permite aprovechar la jamaica que sobra de infusiones, reduciendo el desperdicio y creando algo delicioso y nutritivo. Además, la chía aporta fibra y textura natural, sin necesidad de pectina ni gelificantes.
Tips
- Reducí el azúcar o usá endulzante natural si lo preferís.
- Para darle un toque diferente, podés añadir ralladura de naranja o jengibre fresco.
- Probala como relleno de galletas o entre capas de un pastel saludable.
Preguntas frecuentes (FAQs)
¿Puedo usar jamaica fresca o seca?
Esta receta está pensada para aprovechar la flor usada, pero podés usarla fresca si la hidratas bien antes.
¿La chía cambia el sabor?
No, solo aporta textura. Es un espesante natural sin sabor fuerte.
¿Se puede congelar?
Sí, pero la textura podría cambiar ligeramente. Mejor conservar en frasco en frío.
Conclusión
Una mermelada casera y creativa, ideal para sumar sabor sin culpa a tus comidas. Una receta simple, deliciosa y con un toque sustentable. ¡Animate a probarla y contame si la dejaste espesa o fluida!
Con amor,
Chef Yolanda