Suave, esponjoso y con ese aroma que llena la casa… El pan de leche es perfecto para desayunos o meriendas, acompañado de mermelada, mantequilla o simplemente solo. Una receta sencilla que siempre reconforta. ¡Vamos a prepararlo juntos!
Ingredientes
- 500 g de harina de trigo
- 50 g de azúcar
- 10 g de sal
- 20 g de levadura fresca o 7 g de levadura seca
- 250 ml de leche tibia
- 50 g de mantequilla (a temperatura ambiente)
- 1 huevo (opcional, para pincelar)
Paso a paso
- Disuelve la levadura en la leche tibia con una cucharadita de azúcar. Deja reposar 5 a 10 minutos hasta que burbujee.
- En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar y la sal. Haz un hueco en el centro y agrega la leche con la levadura activada y la mantequilla.
- Amasa hasta obtener una masa suave y elástica (unos 10 minutos a mano o 5 minutos en amasadora).
- Cubre la masa con un paño y deja reposar 1 hora o hasta que doble su tamaño.
- Divide la masa en porciones iguales y forma bollitos o panes alargados.
- Colócalos en una bandeja con papel de horno y deja reposar otros 30 minutos.
- (Opcional) Pincela con huevo batido para un acabado dorado y brillante.
- Hornea a 180 °C durante 20 a 25 minutos o hasta que estén dorados y cocidos.
- Deja enfriar un poco antes de servir.
¿Por qué me encanta esta receta?
Porque es una de esas recetas que huelen a hogar. Este pan de leche es suave, ligeramente dulce y muy versátil. Puedes comerlo tal cual o rellenarlo con lo que más te guste: chocolate, crema de avellanas o mermelada. Siempre queda delicioso.
Preguntas frecuentes (FAQs)
¿Puedo usar leche vegetal?
Sí, puedes usar leche de almendras, avena o soya sin problema.
¿Se puede hacer sin huevo?
Claro. El huevo es solo para pincelar y dar brillo, no afecta la masa.
¿Se puede congelar?
Sí. Una vez fríos, guárdalos en una bolsa hermética y congélalos hasta por 1 mes.
¿Se pueden rellenar antes de hornear?
¡Por supuesto! Solo asegúrate de cerrar bien la masa para que no se salga el relleno.
Conclusión
El pan de leche casero es una receta sencilla que siempre conquista. Su textura suave, su sabor delicado y la posibilidad de personalizarlo lo convierten en un favorito en casa. ¡Cuéntame! ¿Te gustaría que también comparta la versión sin horno, hecha en sartén?
Con cariño,
Chef Yolanda