Este pan sin amasar en sartén es perfecto para preparar un buen pan casero sin necesidad de encender el horno. Queda doradito por fuera, con una miga suave y aireada por dentro y una textura ligeramente elástica.
La clave está en trabajar con una masa bastante hidratada y pegajosa, dejarla levar correctamente y cocinarla lentamente con la sartén tapada.
Preparación: 15 minutos + levado
Cocción: 25–30 minutos
Rendimiento: 1 pan grande
Sartén: 24–26 cm con tapa
Ingredientes
- 500 g de harina de trigo.
- 400 ml de agua tibia.
- 7 g de levadura seca.
- 1 cucharada de azúcar.
- 1 cucharadita de sal.
- 2 cucharadas de aceite de oliva.
Cómo hacer pan sin amasar en sartén
- Activa la levadura. Mezcla el agua tibia con el azúcar y la levadura. Deja reposar durante 5–10 minutos.
- Prepara la masa. Añade la harina, la sal y el aceite. Mezcla enérgicamente con una cuchara o espátula hasta que no queden partes secas. La masa debe quedar muy suave y pegajosa.
- Primer levado. Cubre el recipiente y deja reposar aproximadamente 1 hora, o hasta que la masa haya aumentado claramente de volumen.
- Pasa la masa a la sartén. Engrasa ligeramente una sartén antiadherente de 24–26 cm. Con las manos aceitadas, acomoda la masa formando un pan redondo y grueso. Haz un pequeño agujero en el centro para favorecer una cocción más uniforme.
- Segundo levado. Tapa y deja reposar otros 20–30 minutos.
- Cocina la primera cara. Coloca la sartén a fuego muy bajo, tapa y cocina durante 15–18 minutos. Si tu cocina calienta mucho, puede ser útil emplear el quemador más pequeño.
- Dale la vuelta. Cuando la base esté firme y dorada, utiliza un plato grande para voltear el pan con cuidado.
- Termina la cocción. Regresa el pan a la sartén y cocina tapado otros 10–12 minutos a fuego bajo, hasta que esté dorado y completamente cocido por dentro.
- Deja enfriar. Pásalo a una rejilla y espera al menos 15–20 minutos antes de cortarlo.
El secreto para conseguir una miga con agujeros
Con 400 ml de agua por 500 g de harina tenemos una masa bastante hidratada. Esa humedad ayuda a conseguir una miga más abierta, tierna y elástica.
Por eso, aunque la masa se pegue a las manos, evita corregirla añadiendo mucha harina. Para manipularla resulta mucho mejor untarse las manos con un poco de aceite.
Cómo evitar que se queme por fuera
El fuego debe mantenerse muy bajo. Un pan grueso necesita tiempo para que el calor llegue hasta el centro.
Si utilizas una llama demasiado fuerte, la corteza se dorará rápidamente mientras el interior permanecerá crudo.
La tapa también es importante porque retiene calor y ayuda a crear dentro de la sartén un ambiente parecido al de un pequeño horno.
Cómo saber si está bien cocido
Las dos caras deben estar firmes y doradas, y el pan debe sentirse ligero para su tamaño.
También puedes introducir una brocheta en una zona gruesa para comprobar que no salga con masa húmeda. Si todavía está crudo en el centro, continúa unos minutos más a fuego mínimo.
Por qué me encanta esta receta
Me encanta este pan casero sin horno porque demuestra que una sartén también puede regalarnos un pan grande, dorado y muy apetecible. No requiere un amasado tradicional y los ingredientes son básicos. Lo más importante es respetar la humedad de la masa y darle tiempo para crecer y cocinarse lentamente.
— Chef Yolanda
Preguntas frecuentes
¿Por qué la masa queda tan pegajosa?
Es normal. La receta contiene bastante agua y esa hidratación contribuye a conseguir una miga más aireada.
¿Puedo añadir harina para manejarla mejor?
Solo si fuera absolutamente necesario y en una cantidad mínima. Es preferible utilizar las manos ligeramente aceitadas.
¿Es obligatorio hacer el agujero del centro?
No, pero en un pan grande y grueso ayuda a que la cocción sea más uniforme en la sartén.
¿Por qué mi pan quedó crudo por dentro?
Probablemente el fuego estaba demasiado alto o necesitaba más tiempo de cocción. Utiliza fuego muy bajo y mantén la sartén tapada.
¿Puedo hacerlo sin aceite de oliva?
Sí. Puedes sustituirlo por otro aceite de sabor suave.
Conclusión
Este pan sin amasar en sartén es una excelente alternativa cuando quieres preparar pan casero sin utilizar el horno. Con una masa muy suave, dos buenos levados y una cocción lenta conseguimos una corteza dorada y una miga tierna y aireada.
Recuerda el consejo principal: no añadas harina de más aunque la masa esté pegajosa. Ten paciencia con el levado y cocina siempre a fuego muy bajo.
Con cariño, Chef Yolanda