Este pastel es de esos que se preparan con el corazón. No necesitas balanza ni medidas exactas, solo un vaso, ingredientes sencillos y muchas ganas de llenar tu cocina de aroma a hogar. Su textura esponjosa y su sabor a naranja lo convierten en un clásico de los domingos en familia.
Ingredientes
(Usa el mismo vaso para medir todo, aprox. 200 ml)
- 3 huevos (colócalos en el vaso para medir)
- 1 vaso de azúcar
- 1 vaso de leche
- ½ vaso de aceite
- ½ vaso de jugo de naranja natural
- Ralladura de 1 naranja
- 1 vaso de fécula de maíz (maicena)
- 1 vaso de harina de trigo común
- 1 cucharada de polvo de hornear
Paso a paso: cómo hacer el pastel de naranja de la abuela
- Bate huevos y azúcar
Bate los huevos con el azúcar hasta que estén espumosos y claros. - Agrega los líquidos
Incorpora la leche, el aceite y el jugo de naranja. Mezcla suavemente. - Ralla la naranja
Añade la ralladura para potenciar el aroma y sabor. - Incorpora los ingredientes secos
Tamiza la fécula de maíz, la harina y el polvo de hornear. Agrega a la mezcla con movimientos envolventes. - Mezcla y vierte en el molde
Mezcla hasta lograr una masa homogénea y aireada. Vierte en un molde enmantecado y enharinado. - Hornea
Hornea a 180 °C durante 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo, este salga seco. - Desmolda y decora
Deja enfriar antes de desmoldar. Espolvorea con azúcar impalpable.
Por qué me encanta esta receta
Este pastel me recuerda a mi infancia. Lo preparábamos con mi abuela los fines de semana, usando siempre el mismo vaso y una cuchara de madera. Su aroma llenaba la casa, y el sabor era como un abrazo. Es una receta que transmite cariño con cada bocado.
Preguntas frecuentes (FAQs)
¿Puedo usar solo harina en lugar de maicena?
Puedes hacerlo, pero la maicena le da una textura más suave y aireada.
¿Se puede hacer sin jugo de naranja?
El jugo de naranja es clave, pero si no tienes, puedes usar leche y un poco más de ralladura.
¿Se puede añadir glasé?
Claro, un glasé de naranja queda delicioso por encima.
¿Cuánto dura el pastel?
Hasta 4 días en un recipiente cerrado. Mejora su sabor al día siguiente.
Conclusión
Este pastel de naranja de la abuela es mucho más que una receta: es un recuerdo horneado, un aroma que abraza y un sabor que reconforta. Préparalo con calma, disfrútalo con quienes amas y cuéntame si lo prefieres solo o con un rico glasé por encima.
Con cariño,
Chef Yolanda