Un aroma que huele a infancia, cocina tibia y manos que amasan con amor
Hay recetas que no necesitan presentaciones elaboradas. Simplemente existen en nuestra memoria. Nos recuerdan una mesa familiar, una merienda de domingo o ese primer pastel que preparamos con ayuda de mamá o la abuela. El pastel de naranja con vaso es uno de esos tesoros.
Fácil, esponjoso y con un perfume cítrico que envuelve la casa, es el clásico que nunca falla, que todos reconocen al primer bocado y que nos hace sonreír incluso antes de probarlo. Se prepara sin complicaciones, con medidas simples, sin balanza ni utensilios sofisticados. Solo un vaso de los de siempre y mucho cariño.
🧺 Ingredientes clásicos (molde de 22–24 cm)
Usá un vaso de aprox. 200 ml para todas las medidas.
Es lo que hacía la abuela… y siempre le salía bien.
- 3 huevos
- 1 vaso de azúcar
- 1 vaso de leche
- ½ vaso de aceite
- ½ vaso de jugo de naranja natural
- Ralladura de 1 naranja
- 1 vaso de fécula de maíz (maicena)
- 1 vaso de harina de trigo común
- 1 cucharada (colmada) de polvo de hornear
👩🍳 Paso a paso explicado como en casa
1️⃣ Bate con ganas
Batí los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté bien espumosa y clara. Podés usar batidora eléctrica o batir a mano con paciencia: lo importante es incorporar aire, porque eso le da esponjosidad al pastel.
2️⃣ Agregá los líquidos
Incorporá la leche, el aceite y el jugo de naranja. Mezclá suave, sin sobrebatir.
3️⃣ Ralladura que da vida
Sumá la ralladura de naranja, que le da un aroma increíble. Siempre usá naranjas bien lavadas y no ralles la parte blanca (que amarga).
4️⃣ Ingredientes secos
Tamizá juntos la maicena, la harina y el polvo de hornear. Incorporalos a la mezcla con movimientos envolventes. Esto evita que el pastel se apelmace y garantiza una textura aireada.
5️⃣ Al molde
Verté en un molde enmantecado y enharinado (tipo budín o redondo de 24 cm). Emparejá la superficie.
6️⃣ Horneado
Llevá al horno precalentado a 180 °C durante 40 minutos o hasta que, al pinchar con un palillo, éste salga seco.
7️⃣ Toque final
Dejá enfriar 10 minutos. Desmoldá y espolvoreá con azúcar impalpable. También podés pincelar con un poco de jugo de naranja caliente apenas sale del horno: ¡queda más jugoso!
✨ El sabor que abraza el alma
Este pastel es como una caricia. Tierno por dentro, dorado por fuera, y con ese aroma que invade la casa y atrapa todos los sentidos.
No necesita glaseado ni rellenos, aunque podés sumar un toque cítrico si querés algo más festivo. Lo mejor es que es tan versátil como querés que sea: funciona como torta de cumpleaños, postre de domingo o desayuno especial.
💡 Tips de la abuela (que siempre funcionan)
- ¿No tenés jugo de naranja natural? Podés usar jugo exprimido y colado o incluso uno comercial, aunque el sabor más auténtico lo da el natural.
- ¿Querés un pastel más esponjoso? Separá las claras y batilas a nieve. Luego las incorporás al final, con cuidado.
- ¿Tenés horno fuerte? Bajá la temperatura a 170 °C para que no se dore de más por fuera.
- ¿Querés que dure más? Guardalo en un recipiente hermético o tapado con film. Dura 3–4 días en la heladera, aunque rara vez sobra.
🍊 Variaciones que también enamoran
Glaseado de naranja
Mezclá 1 taza de azúcar impalpable con 2–3 cucharadas de jugo de naranja. Vertelo encima cuando el pastel esté frío. Queda brillante, dulce y con un toque ácido delicioso.
Con chips de chocolate
Agregá ½ taza de chips semiamargos a la masa. La combinación naranja-chocolate es un clásico que nunca falla.
Con relleno
Cortá en dos capas y rellená con mermelada de durazno, crema de naranja o dulce de leche.
Versión integral
Podés reemplazar la mitad de la harina por integral. Sumale una pizca de canela y ralladura de limón para una versión más rústica.
🧁 ¿Por qué usar vaso y no balanza?
La cocina de nuestras abuelas no era exacta como la repostería profesional. Era emocional, intuitiva y profundamente confiable. El vaso es símbolo de esa tradición: medían todo con él, y aún así, el pastel siempre salía perfecto.
Además, usar vaso:
- Ahorrás tiempo
- Evitás pesar ingredientes
- Podés replicar la receta estés donde estés
Es una forma de cocinar más cercana y práctica, ideal para quienes recién empiezan o para los nostálgicos de la cocina de antes.
🍽️ ¿Con qué lo acompañamos?
- Café negro bien fuerte ☕
- Té de limón con jengibre 🍋
- Leche tibia con miel 🥛
- Un chorrito de crema o yogur natural al lado
También podés cortar en cuadraditos y servir como bocaditos dulces en cumpleaños o meriendas compartidas.
💬 Pregunta para tus lectores
¿Sos de los que lo prefieren solito con azúcar impalpable, o le pondrías un glaseado cítrico por encima?
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