Estas rosquillas fritas de masa aireada sorprenden por su textura: quedan doraditas y ligeramente crujientes por fuera, mientras que el interior es muy suave, elástico y lleno de pequeños agujeros.
Además, son una receta económica preparada sin huevo y sin leche. El gran secreto es trabajar con una masa muy hidratada y resistir la tentación de añadir harina extra.
Preparación: 15 minutos + 1–1½ horas de levado
Cocción: 15 minutos aprox.
Rendimiento: 10–12 rosquillas
Ingredientes
- 500 g de harina de trigo.
- 400–450 ml de agua tibia, aproximadamente.
- 7 g de levadura seca.
- 1 cucharadita de azúcar.
- 1 cucharadita de sal.
- Aceite suficiente para freír.
Cómo hacer rosquillas fritas de masa aireada
- Activa la levadura. Mezcla la levadura y el azúcar con una pequeña cantidad del agua tibia. Deja reposar unos 5 minutos.
- Prepara la masa. Coloca la harina en un recipiente amplio y añade la sal. Incorpora la mezcla de levadura y agrega gradualmente el resto del agua.
- Trabaja la masa durante 8–10 minutos. Puedes hacerlo directamente con la mano dentro del recipiente. Debe quedar muy blanda, húmeda, elástica y bastante pegajosa.
- Deja levar. Cubre el recipiente y deja reposar durante 1–1½ horas, o hasta que la masa haya aumentado claramente de volumen y presente abundantes burbujas.
- Calienta el aceite en una olla o sartén profunda. Una temperatura aproximada de 170–175 °C funciona bien para que las rosquillas se cocinen por dentro sin dorarse demasiado rápido.
- Humedece tus manos con agua. Toma cuidadosamente una porción de masa sin aplastarla demasiado.
- Forma la rosquilla. Haz una bola de manera suave y abre con los dedos un agujero amplio en el centro. La masa es muy tierna, así que no busques una forma perfectamente regular.
- Fríe inmediatamente y con cuidado. Cocina pocas rosquillas a la vez para no bajar demasiado la temperatura del aceite.
- Gíralas durante la fritura hasta que estén infladas y uniformemente doradas por ambos lados.
- Escurre sobre papel absorbente y sírvelas preferiblemente recién hechas.
El gran secreto: una masa muy húmeda
Esta receta utiliza bastante agua en relación con la cantidad de harina. Esa hidratación, junto con una buena fermentación, ayuda a crear una miga ligera, irregular y llena de aire.
Por eso, no intentes conseguir una masa seca que puedas manipular como un pan tradicional.
Si se pega a las manos, humedécelas con agua en lugar de añadir harina. Incorporar demasiada harina puede hacer que las rosquillas queden más compactas y pesadas.
Cómo saber cuándo la masa está lista para freír
No te fijes únicamente en el reloj. Después del levado, la masa debe haber aumentado notablemente de volumen y presentar muchas burbujas.
Cuando tomes una porción, manipúlala con delicadeza para conservar la mayor cantidad posible de ese aire acumulado durante la fermentación.
La temperatura correcta del aceite
Si el aceite está demasiado caliente, las rosquillas se dorarán enseguida pero pueden quedar crudas en el centro. Si está demasiado frío, absorberán más aceite y quedarán pesadas.
Mantén una temperatura moderada y deja espacio entre las piezas mientras se fríen. Ten especial cuidado al introducir una masa húmeda en aceite caliente para evitar salpicaduras.
Cómo servir las rosquillas
Recién fritas están deliciosas tal cual, pero también puedes espolvorearlas con azúcar mientras todavía están tibias.
Otra opción es acompañarlas con miel, azúcar con canela o simplemente servirlas junto a una taza de café o té.
Por qué me encanta esta receta
Me encantan estas rosquillas fritas caseras porque con apenas unos ingredientes básicos conseguimos una textura espectacular. El exterior queda doradito y el interior ligero y lleno de aire. Además, al no llevar huevos ni leche, son una alternativa sencilla cuando queremos preparar algo rico con una despensa básica.
— Chef Yolanda
Preguntas frecuentes sobre las rosquillas fritas
¿Por qué la masa está tan pegajosa?
Porque tiene una hidratación alta. Es precisamente una de las características que favorecen una miga más aireada.
¿Puedo añadir más harina?
Es mejor evitarlo. Si necesitas manipular la masa, humedece ligeramente tus manos con agua.
¿Por qué mis rosquillas quedaron compactas?
Puede deberse a una masa demasiado seca, un levado insuficiente o una manipulación excesiva después de la fermentación.
¿Por qué hay que hacer un agujero grande?
Durante la fritura la masa aumenta de volumen y el agujero se hace más pequeño. Además, una abertura suficientemente amplia ayuda a que la rosquilla se cocine de manera más uniforme.
¿Se pueden guardar?
Sí, aunque estas rosquillas tienen su mejor textura recién hechas y todavía tibias. Con el paso de las horas perderán parte de su exterior crujiente.
Conclusión
Estas rosquillas fritas de masa aireada sin huevo ni leche demuestran que con harina, agua y levadura podemos conseguir una merienda deliciosa y muy esponjosa.
Recuerda las tres claves: no añadir harina extra, dejar que la masa fermente hasta llenarse de burbujas y controlar la temperatura del aceite. Así conseguirás unas rosquillas doraditas por fuera y sorprendentemente aireadas por dentro.
Con cariño, Chef Yolanda